mayo 29, 2012

Mis ambiciones como educador en lo relativo a mis alumnos más conflictivos es modesta: consiste en darles mucho afecto y atención, hacerles reír y respetarles. Así, cuando la hoja de vida que ya tienen trazada les lleve a atracar una farmacia, o un almacén en las carreteras del sur, y concluyan con un inocente encañonado implorando, les venga un recuerdo, un vislumbre, de que ellos conocieron también la decencia y la felicidad, y entonces, tal vez, no disparen.

mayo 28, 2012

Para ser promiscuo hay que, de alguna manera, tener afición al ser humano, pues aunque se tarde solo cinco minutos en ir al catre, ya son cinco minutos requeridos de conversación y flirteo, o sea, de esfuerzo. En fases misántropas, eso es mucho pedir.
A veces, si queremos exaltarnos ante la posibilidad del sexo, hay que olvidar que implicará una mínima sociabilización previa con el genital anhelado.

mayo 25, 2012

El amor romántico no es posible y el sexo es mentira, así que busquemos asuntos más interesantes sobre los que escribir.

Llevo casi dos años con la India PM y es la mejor. Estar con ella es agradable, tanto como llevar ropa limpia, que diría Josep Pla.
Sin embargo, a nuestra convivencia no le encuentro lirismo ni me da para disquisiciones metafísicas. No consigo vernos como algo excepcional. Solo soy mundana y masculinamente feliz.
Tampoco cuando he conocido, con otras, la relación de pareja como batalla acerba, con abandono final y resentimiento, he sentido el intelecto interpelado. Más bien me ha parecido un dolor bastante vejatorio en el que es mejor no regodearse, por muy buenos ripios que inspire.
Los autores primerizos -y muchos de ellos siguen siéndolo con diez novelas publicadas y varios premios ostentosos en la mesita de noche- no comparten mi indolencia temática hacia lo amatorio e insisten en desarrollar textos introspectivos, sensibilísimos e idealizadores.
Creo que es un grave error, porque para que lo que contemos sea respetable, es importante tener una visión de la realidad circundante, un “mundo exterior”, ya que lo del “mundo interior” o "mundo personal" no son más que variantes finas de llamar al ombliguismo vacuo.   
   

JOSEP PLA. EL OFICIO DE MIRAR.

Josep Pla o la razón narrativa de J.M. Castellet es seguramente el mejor estudio sobre la obra de Josep Pla que existe.
Según Castellet los libros de este autor presentan tres de características que se mantienen a través de los muchísimos años de producción y avatares vitales:

1)  La expliciticidad: Pla no se abandona a los experimentalismos ni a la tramoya novelesca. Su prosa es diáfana, realista y autobiográfica. Se limita a seguir a Stendhal cuando habla de escribir como un espejo que refleja lo que sucede en la calle. (“Dado que este hecho confirma mi sospecha de que en la vida no se producen argumentos más que por rarísima casualidad –y, por consiguiente, que las novelas con argumento, más que reflejar la vida no hacen otra cosa que arbitrar una forma de artificiosidad-, no me consideré autorizado a ser más papista que el Papa ni a modificar en lo más mínimo lo reflejado en el espejo”).
O sea que la imaginación para los niños y los escritores amordazados. Mientras se pueda, hay que describir la realidad circundante sin florituras o metáforas.

2) La reflexividad: Pla vive para mirar, para transcribir desde el "yo" los misterios de la vida cotidiana. Y luego opina sobre lo que ve y siente, desde el paso del tiempo a las comidas, del olor del mar a la memoria. Es un autor ideológico y de gran profundidad intelectual. Todo lo aprehende desde sus principios y a ellos se atiene (Pla además de conservador y amante de la Naturaleza, sabe mucho, entre otras cosas, de economía y es uno de los pocos autores contemporáneos que incluye los intercambios comerciales diarios como parte de las relaciones humanas).


3) La totalidad significativa de la obra: La obra de Pla es un universo literario propio porque aun con las veinte mil páginas publicadas tiene una continuidad, una visión coherente del mundo. De la infinidad de anécdotas que recoge durante décadas se extrae una estampa nítida de la Cataluña del siglo XX.



En fin, que si esto de escribir blogs tiene algún sentido, una orientación legítima más allá del onanismo narcisista, es el de constatar limpiamente cómo -más o menos- vivimos los hombres nuestro tiempo.
Ya que nuestro ampurdanés universal es una referencia estilísitica en estas lides, podemos leer este texto como una especie de manual de estilo digital improvisado.
Ahora que trato a diario con educadores y profesores veo claramente la diferencia.
Los educadores son los que le apuntaron desde el principio a una pedagogía desafiante, que quisieron jugársela en las comunas o con pupilos renuentes.
No desisten porque son formadores por vocación.
Los profesores son más bien los que enseñan porque no supieron hacer otra cosa. Estudiaron literatura pensando que serían grandes escritores o física imaginándose en la NASA. No han llegado donde creen que merecen y están frustrados.
Lamentablemente los segundos abarcan muchos más alumnos que los primeros.
Sin embargo, si los profesores amaran tanto su profesión como los educadores, nuestras sociedades serían positivamente irreconocibles.   

mayo 24, 2012

El futbolero sonríe insidioso cuando decimos que no nos gusta el fútbol, y nos llama culturetas e intelectualoides.
Hay que responderle, clarito y despacio para que lo entienda, que lo opuesto al fútbol no son los libros o la música clásica. Lo opuesto es sencillamente la siempre grata promesa de un territorio cualquiera donde la estupidez no ha sido encumbrada.

mayo 22, 2012

Ha llegado el circo con sus alegres payasos a Tres Esquinas, ya en los cerros de Ciudad Bolívar.
Le podemos sumar los grupos cristianos que vienen a repartir juguetes cada quince días, los comedores distritales para que nadie pase hambre extrema, y la infinidad de fundaciones y voluntarios que sacamos a diario mil sonrisas a los chiquitines.
Todo esto es al final un tinglado para que los niños olviden lo que son y serán toda su vida: pobres.  

Por el café de cinéfilos de la 19 merodea mucho César, un pintor de Zipaquirá que se gasta la poca plata que tiene el trayecto diario en autobús. El resto de sus expendios los deja a discreción de los amigos –o como quiera que nos llamemos los que le sufragamos la bohemia.
El tipo realmente es buen artista y por un rato es curioso escucharle, sabe mucho de pintura francesa. Pero pronto satura por su olor, su limosneo y su cinismo, un cinismo que como todos luce trasgresor al principio, pero acaba agonizando al girar siempre sobre sí mismo, sin llevar a ningún sitio.
Yo le huyo ya, como creo que lo hacen también la mayoría de sus contertulios.
Este tipo de personajes quedan mejor en las novelas, donde no hay que soportar su aliento pestífero.  

mayo 19, 2012

Vila Matas. Leí todos sus libros y me parecieron interesantes, incluso adictivos.

Sin embargo, cuando se mira su obra con perspectiva, tiene algo de chiste que no es tan divertido como nos pareció en un primer momento.  

No creo su popularidad vaya a agonizar lentamente. No. Será peor. Una noche se acostará ensordecido por los aplausos y a la mañana siguiente todo el mundo le habrá olvidado.

mayo 15, 2012

Me preguntan mucho que cómo puedo hacerlo tan bien con mis alumnos sin tener estudios de pedagogía ni experiencia previa.
El secreto que guardo es muy sencillo: me limito a recordar mi infancia y la manera en que me educaron. Entonces hago lo opuesto.  
El rol hombre la seducción: ser un cachorro ansioso a la espera de su galletita.

mayo 11, 2012


Se murió Doña Rosaura, una anciana entrañable, vecina nuestra en Candelaria.

La India PM, el Gran Gringo y yo asistimos al funeral.
La India PM se mueve en el cementerio con presteza: ya ha perdido a varios amigos y familiares, conoce bien el recinto y sus protocolos.
El Gran Gringo rindió honores en la guerra a varios camaradas caídos.
Yo la verdad es que no he enterrado a nadie insustituible. Me he imaginado sobreviviendo a Charlie y he zozobrado en la pena.  
Convivir con quienes queremos implica la posibilidad de herirles. Desde esta perspectiva uno considera el oficio de ermitaño. 
Escribo a una de mis ninfas postindustriales madrileñas. Le hablo, breve y castamente, sobre mis alumnos, sobre lo dura e interesante que es Bogotá y lo mucho que me gusta la universidad aquí.
También pregunto por su vida y planes.
Su respuesta es que tiene un novio genitalmente superdotado, que se lo pasa pipa con él, pero que también se acuerda de mí, y que se masturba de vez en cuando rememorando nuestros encuentros.
(Yo supongo que cuando nuestras relaciones se basan durante mucho tiempo en un aspecto, y en cierta impostura, ya no hay manera de llevarlas a otro plano. O simplemente no hay interés en hacerlo).

mayo 08, 2012


Mi amigo Luis está recolectando testimonios sobre libros preferidos para una revista de la universidad. Le envío este texto: 

Cuando yo tenía doce o trece años se estrenó aquél primer Batman de Tim Burton.  Me deslumbró principalmente por el Joker que encarnaba Jack Nicholson . Después me enteré de que ese mismo actor hacía de loco en otra película, una llamada Alguien voló sobre el nido del cuco, y quise verla con afán. Lamentablemente me fue vetada en casa por ser para mayores y tuve que fastidiarme. Al poco encontré en la modesta biblioteca del barrio una vieja edición de la novela. Era de un tal Ken Kesey y tenía las hojas amarillentas. Me guardé de consultar si la censura aplicaba también al libro y lo leí subrepticiamente.
Fue la primera lectura de una obra que no fuera para niños y me trastocó. Recuerdo el descenso al manicomio y su constelación de internos como una profunda experiencia vital.
Todavía hoy es mi novela favorita.     

mayo 06, 2012

A mí lo de las lealtades que atraviesan décadas me parece bien, pero cuando escucho a alguien presumir de los muchos años que lleva con su pareja, dándoselas de estupendo, me dan ganas de bajarle los humos y constatarle que habrá tragado mucho mucha mierda para aguantar a la misma persona tanto tiempo, y que no todos tenemos aficiones coprofágicas.

mayo 05, 2012


Estamos en un bar a medianoche, acompañados de un pequeño grupo de coetáneos.
Ante lo banal de sus conversaciones, tenemos que recitar, para no insultarles y largarnos, un mantra silencioso: son mis amigos, hay que ser sociables, sé respetuoso, son mis amigos, hay que ser sociables, sé respetuoso, son mis amigos, hay que ser sociables, sé respetuoso ...
Toda la escuela postestructuralista francesa no vale lo que una coma en la obra sociológica de Camilo Torres.
Si el cura guerrillero no presentó una críptica tesis en la Sorbona en torno a la hermenéutica del sujeto deconstruido, o una sobre dialéctica posthegeliana en el contexto postcolonial, no es porque no tuviera capacidad, sino, más bien -qué pena con ustedes- tenía que hacer cosas sin duda más nimias, como levantar a un pueblo y derribar un régimen.
Una de las nuevas promesas de la narrativa española, llamémosle Pepe, tiene un libro donde habla de los dos años que vivió en Malasia. Lo leí hace un mes, pero no recuerdo ni un solo personaje, diálogo o anécdota; no recuerdo nada de ese texto, de hecho –y sospecho que el resto de los lectores le tributan el mismo olvido.  
Igual es mejor no publicar a publicar algo que resbale sobre el lector.

mayo 04, 2012


Alguna vez he charlado con un provecto señor sueco de largas barbas blancas, afable y parlanchín, que regenta una tienda de antigüedades en el norte. Conozco su biografía a bosquejos  y por amigos comunes, porque aunque simpático, él poco deja saber sobre su vida.
Llegó a Colombia en los setenta, tuvo éxito con la importación de muebles europeos, y no tardó en ser secuestrado por la guerrilla. Se pasó cuatro años en la selva. Cuando fue liberado, contra todo pronóstico, no volvió a su país, sino que reabrió el negocio, se casó con una bogotana y tuvo hijos aquí. No ha vuelto a Europa en cuarenta años y exhibe orgulloso su célula colombiana.
¿Podría ser que tiene causas legales o personales pendientes en Suecia?¿Pero entonces por qué no eligió irse a otro país?¿O fue más bien el zarpazo lo que le unió ya de por vida a esta tierra? Supongo que nunca me atreveré a preguntárselo.
La India PM y yo pasamos el fin de semana en Villa de Leyva, un pueblito colonial a pocas horas de Bogotá.
Allí nos hospedamos en el hostal de una señora entrañable que no nos pidió identificación alguna y dejaba la puerta de la casa abierta -la tenía repleta de objetos antiguos y presumiblemente caros, pero eso no parecía importar.
El tempo era relajado y los lugareños parecían felices. Caminamos sin temor por las calles y cenamos platos típicos a un precio irrisorio.
Al segundo día ya quería volverme a la capital porque aquello era aburrido como mirarle el culo a un perro, pero constaté, eso sí, lo inmoral que son las grandes urbes.

mayo 01, 2012

Tal vez la filosofía europea tuvo un último momento de gloria en el París de los años 50. 
Allí el liberalismo de Aron se confrontaba con el existencialismo de Sartre mientras el humanismo marxista de Garaudy observaba al fondo.
O sea, se pensaba para mejorar.
Luego ya llegaron esos jovencitos ociosos que empezaron a predicar la muerte del hombre y el fin del lenguaje –lo que viene a ser el realismo cínico- y todo se echó a perder.
El fútbol tiene resultados sociales grotescos: hace que las conversaciones de los lunes en una oficina, entre cuarentones responsables y maduros, sean perfectamente intercambiables con las de unos colegiales imberbes a la hora de la merienda.

abril 29, 2012

Suavicemos nuestros lamentos: sin la postmodernidad mediante, tal vez ahora seríamos sacerdotes o guerrilleros (o ambas cosas).

abril 25, 2012


El fútbol simplemente es tonto, son los periodistas deportivos los que lo hacen oligofrénico.

abril 24, 2012


Ser antimarxista y anticristiano me parece legítimo, siempre que quien lo sea presente soluciones contra la pobreza -mal que sí ha quitado el sueño a dialécticos y beatos. 

Hay que pensar y escribir como si la postmodernidad nunca hubiera sido arrojada contra el pensamiento y la escritura.
Colombia es un país raro: aquí es más fácil encontrar hombres abyectos que hombres indignos.

abril 21, 2012

Hay algo de egotismo parasitario en leer mucho-en haberlo leído todo. Tal vez enseñar sea ahora una justificación postrera y algo flácida.

abril 18, 2012

Huyo ante una televisión emitiendo fútbol: temo que la oligofrenia se expanda por ósmosis.
La dicha del apóstata
El tipo que me mira desde el espejo no es el mismo que llegó aquí hace ya más de un año. Éste tiene barba canosa y una calvicie diligente.
Me gustan estos indicios porque anuncian que dejó atrás la juventud.
O sea, que ya no es acólito de la peor de las sectas.

abril 15, 2012

Voy en el autobús. Delante de mí hay grupito de cuarentones discutiendo sobre dos entrenadores que dirigen unos equipos de fútbol españoles muy importantes y que, según parece, son enemigos irreconciliables.
Estaban con el tema cuando me subí y seguían con él cuando, una media hora después, me bajé.
¿Realmente se pueden considerar legítimamente adultos a personas que se pasaron todo ese rato hablando de semejantes huevonadas?¿Alguien que se supone que ha vivido, que ha quemado etapas de su vida, tiene si tan siquiera derecho a ser tan voluntariamente estúpido?

abril 14, 2012

Carta botsuanesa


Seducir es hacerse pequeñito para encajar en un molde -ya que lo que deslumbra de un seductor es su personalidad manufacturada y serial, lo que tiene de previsible.
Ser elegido por posar de fantoche, de arquetipo desfondado, resulta humillante.

abril 11, 2012

Sigo por Internet y con cierta asepsia el despeño de mi país.
La verdad es que nunca me sentí a gusto en él. Para mí es sinónimo de interminables conversaciones bufas, cuatro partidos de fútbol a la semana, verduleras encumbradas y, sobre todo, una banalidad profunda y plúmbea que agarrota la existencia.
Lo raro es que España llegara tan lejos. La situación actual es más lógica-y, si se quiere, más justa.


abril 08, 2012

Ulrike se presenta en mi casa ya de madrugada. Tiene los ojos humedecidos y parece nerviosa. Me dice que se siente mal, que no puede dormir, que elaborar cientos de informes sobre desplazamientos no es suficiente para ayudar a las víctimas, que cómo puede preocuparse por sí misma cuando millones de colombianos pasarán la noche en tugurios.    

Somos una generación saludablemente atea. Y sin embargo, lo que nos humaniza -tal vez lo único que lo hace- es ese monaguillo piadoso que todavía aulla en nuestro interior.   

abril 04, 2012


Nueva joya de Libros al viento: Escribir en Bogotá (distribución gratuita en centros culturales y otros chuzos para diletantes). Se trata de una breve y jugosa historia de la literatura capitalina.

Hago los deberes y leo varias de las obras referenciadas.
Me llaman la atención los libros de José Antonio Osorio Lizarazo comparados con las memorias de niñez de Eduardo Caballero Calderón. Este último habla de una Candelaria en los años veinte directamente entrañable-si bien lo hace desde la opulencia y la memoria (1964), por lo que no es de fiar.

El primero, empero, gaitanista y testigo directo, describe una Bogotá prebogotazo sórdida y famélica, sin duda un preludio de la hecatombe posterior. Supongo -y puedo estar equivocado- que el ostracismo actual de Osorio se debe en parte a que contradice la visión cachaca de Bogotá primera mitad del siglo como un edén andino.  
Camino por la Décima y crujo contra el smog, los ñeros y  las busetas.
Por supuesto, si finalmente me voy del país, rememoraré todo esto como un paraíso perdido.

abril 03, 2012


Bogotá, una palabra que suena a pesadilla o a café capuchino con crisis existencial de tercera categoría…
 RafaelChaparro solo publicó en vida Opio en las nubes, novela de la que ya hemos hablado por aquí y tal vez sin demasiada justicia.
Ahora uno de sus seguidores, Alejandro González Ochoa, ha recopilado textos dispersos del maliditísimo y los ha titulado Zoológicos urbanos.  
Este sí es un libro imprescindible que supura smog y gripa, gamines y busetas, lluvia y odios, sangre y libros, rock y arepas. Todo el Bogotá moderno se atropella en sus páginas.
Hay artículos de historia citadina que bien podrían ser de un Alfredo Iriarte algo más lisérgico (los de la Perseverancia o Niza, por ejemplo), hay textos chiflados (el de los jóvenes que salen de ver Rambo) y hay –casi todos los demás- descripciones precisas y brillantes del devenir de los millones de bogotanos (mutantes) por esta ciudad que podrá ser fea, pero es la ciudad más extraña, la más alucinante que haya dado la faz de la tierra.

marzo 28, 2012

¿Cuantos alcaldes incompetentes puede tolerar Bogotá antes de que todo estalle?

  • La última ocurrencia de Petro es gravar con nuevos impuestos a los habitantes de la Séptima para así financiar el futuro tranvía. O sea, que lo que queda de clase media y media-baja huirá en masa de la vía y sus veredas. Quedarán los ricos que, como pequeños emperadores caprichosos, exigirán más gentrificación aún. Gradualmente la Séptima se convertirá en una especie de apéndice del Norte. Sería el adiós definitivo al corredor verde, interclasista y de encuentro ciudadano que la carrera citadina más señera debería de ser.
  • En el fabuloso Urbanizaciones Piratas de Orlando Muñoz Neira se trata, entre muchos otros temas, la expansión urbana propuesta por Peñalosa y boicoteada sistemáticamente por gente como nuestro alcalde actual. Muñoz Niera dice que, con un déficit de vivienda como el que hay (faltan 250.000 viviendas) y un millón más de habitantes que se espera tener antes del 2015, en todos esos predios que rodean Bogotá se va a construir sí o sí: o por las buenas, planificando y tratando de respetar el entorno; o por las malas, con mafias, invasiones campesinas, reventa de lotes y cubriendo de basura los humedales (como ya pasó en el Sur en situaciones similares).
  • Bogotá hoy sería positivamente irreconocible si Mockus se contentara con parecer un inadaptado, no serlo. La alternancia como alcaldes por dos términos de Mockus y Peñalosa hubiera significado 16 años de buena gestión. Con el profesor, mimos y educación cívica, con el urbanista, infraestructuras y desarrollo.
  • Peñalosa ha perdido dos elecciones por el tema del Metro. O sea, por no prometer lo que sabe que la ciudad sola no puede hacer. Sin embargo, con su prestigio internacional, sus conocimientos de urbanismo y con la expansión crediticia de hace unos años, hubiera podido cubrir la ciudad con el Transmilenio, que es una meta mucho más realista. 
  • Petro acusó a Peñalosa de expandir horizontalmente la ciudad para beneficiar a los latifundistas que acaparan tierras en los alrededores. Mi amigo Luis, siempre muy bien informado, me cuenta que todo lo urbanizable en el centro fue adquirido hace tiempo ya por la familia Santo Domingo, así que la oligarquía sacaría tajada igualmente- o sea, que menos carreta.

marzo 11, 2012

Desayuno en la Luis Arango, sin duda una de las mejores bibliotecas del mundo: vuelvo al Park Way en Transmilenio, que demora una hora trotando sobre los cráteres de la Caracas: el Gran Gringo me pide que cuide a su hija mientras hace una vueltas, y voy con gusto porque cada día está más linda: una hora en buseta brava reguetonera y minúscula: Salitre tiene unas calles modernas y cuidadas, me gusta pasear tranquilo con la niña: el papá llega tarde y me dice que por favor, que ya es de noche, que me paga el taxi. Llamamos a uno para evitar paseos millonarios, pero viene tarde y el taxista es un pirobo de mierda que me  lleva por la circunvalar y quiere cobrarme de más.
Si Bogotá no tuviera tránsitos viviría aquí para siempre.    
No hay negador que no esté ávido de un desastroso sí.
E. M. Cioran
Amanezco junto a la India PM y murmuro que tengo un leve dolor de estómago -que al cabo de rato desparece y olvido por completo.
Al mediodía recibo una llamada. Es ella, que me pregunta que si ya voy mejor de mi tripa.
El resto del día me siento desorientado.

marzo 09, 2012

Empiezo otro curso de escritura creativa. Esta vez es en una pequeña universidad cercana a Candelaria. El profesor es una vieja gloria que lleva 30 años dictando clases en voz baja. En la primera sesión me doy cuenta de que el tipo es, de hecho, muy bueno. Voy a la biblioteca y rastreo su bibliografía. Doy con su manual de narrativa que, según voy leyendo, me parece que es lo mejor jamás publicado sobre la materia- incluyendo a los clásicos sobre el oficio y las confesiones literarias.
Corro a la librería más cercana para comprarlo y me dicen que no lo tienen ni en el catálogo. Luego voy a otra y a otra, finalmente a todas, y siempre es el mismo resultado.
Opto por ir a la Universidad y pregunto allí. Me dicen que el maestro publicó y distribuyó el libro por su cuenta, que lo hizo para regalárselo a sus amigos y algún alumno predilecto, pero que ya está agotado y que ni al propio autor le quedan ejemplares.
No tuvo ni la ambición de promocionar ni vender lo que seguramente es la obra de toda una vida.
Esta combinación de genialidad y modestia es muy colombiana (como su adverso, banalidad y grandilocuencia, es muy española)
Al principio esta idiosincrasia local parece entrañable pero con el tiempo, al pensar en la cantidad de trenes que se han perdido por ella, se antoja un tanto reprobable.      

marzo 07, 2012

UN CUENTO


Gustav se detuvo justo antes de entrar en la habitación.
Ante esa puerta grande y de bordes dorados experimentó, por primera vez en muchos años, turbación. Llevó la mano derecha al costado y se agarró a su espada.
Empezó a envolverse en sus recuerdos.
Rememoró aquella primera batalla, cuando siendo un infante imberbe, cargó solo contra los húsares del Zar. Al regresar a su país fue aclamado por políticos y generales. E incontables doncellas le rindieron tributo privado en sus alcobas.   
Gustav divagó sobre esa extraña alquimia que permite acceder a las mujeres y se alegró de dominarla.
Luego pensó en el maestro Yusuf, con el que se pasaba las noches en el torreón de palacio, trazando un mapa de las estrellas e inventando nombres para las constelaciones. Le incomodó predecir lo irritante que le parecían a su futura esposa estas ausencias nocturnas.
También se emocionó al evocar a su amigo Lars, con el que huyó durante meses por los desiertos de Arabia y al que acompañó en su exhalación final, ya en Tanger.
Aquél amanecer, junto al cuerpo muerto de su camarada, aun hambriento y con gangrena, Gustav contempló los tonos ígneos sobre el Mediterráneo y sintió que el mundo era un lugar hechizante.
Frente a la autenticidad del viaje y la aventura, el matrimonio le pareció entonces algo que fluía entre la gesticulación y la impostura. Gustav se sentía empujado a seguir con la farsa por los rumores e insinuaciones de la Corte, no por su deseo.
La idea de perder su libertad –o lo que la reina, su madre, llamaba “madurar”- le angustió.
Y en aquél momento, frente a la puerta grande de bordes dorados, tomó una valiente decisión.
Volvió sobre sus pasos, subió a su caballo y cabalgó con ansia en pos de otras fronteras inexploradas.
Había decidido no besar a Blancanieves.

marzo 05, 2012

Hay dos clases de personas: los que viven cubiertos de pulgas y los que huelen a gel de frutas del bosque.
Aquí en el Extremo Sur vienen progenitores que se quejan de que sus hijos no estudian. Me explican que pegan duro a los niños para que lo hagan y que no funciona. Si hasta he hecho una fusta con un trozo de llanta, me dice la mamá de una dulce niña de seis años. Yo debería enfadarme, pero lo demoledor es que son gente que hace estas barbaridades con la mejor intención, pensando que así son buenos padres.

marzo 02, 2012

Creo que un hombre siempre puede hacer algo con lo que han hecho de él.

Jean Paul Sartre

Ulrike y yo estamos en el Café Pasajes. Reímos y divagamos cuando entra un vagabundo apestoso y se pone a pedir dinero a los comensales. La mesera educadamente le pide que se vaya. El intruso amenaza sin mucha convicción con matarla y se va.
Luego Ulrike suelta el carrete de que si el capitalismo oprime a los pobres hasta excluirlos, que si los traumas de la violencia y los desplazados, que si la falta de oportunidades en esta ciudad vendida al imperialismo gringo…
Le digo que todo eso está muy bien y que tiene razón. Le pregunto que cual es la responsabilidad de ese señor con respecto a su propia vida.
Me dice que ninguna porque no tuvo oportunidades.
Le explico que yo lo siento mucho, que el horror es que siempre hay elección; que llevo años tratando con personas sin techo tanto aquí como en Madrid y que, aunque disto de ser un experto en la materia, pienso que lo desgarrador de la marginalidad es que no hay nada ni nadie a quién culpar que no sea el propio desdichado; que los hay que pierden todos los trenes donde otros en peores situaciones saben remontar; que para ser lumpen en nuestras metrópolis contemporáneas, como para ser ignorante, hay que, de alguna manera, querer serlo.    
Me dice que soy cruel.
Respondo que la vida es cruel y pido un brownie de chocolate con nata.

febrero 26, 2012


Me temo que esta segunda navegación bogotana no me está entusiasmando tanto ¿se agotó la novedad?¿me vence la atmósfera citadina de monóxido y violencia?
Vivir en una sociedad donde nada mejora, reinan los desalmados y la predisposición a hacer daño físico a los semejantes, requiere de una ataraxia a la que no he conseguido llegar.
En otras ciudades para tener problemas hay buscarlos. En Bogotá los problemas caen sobre tu cabeza por muy rápido que corras.
Si la India PM y yo queremos estar juntos y, es más, tener descendencia, creo que es nuestro deber que aprovechar mi pasaporte europeo -ahora que todavía significa algo tener uno- para huir, que es la única opción para los moradores del Sur.
Pero ¿a dónde?
Es demoledor pero solo los países anglosajones y alguno en el norte de Europa presentan un horizonte donde es posible el despliegue individual. Hay que limitarse a esos cubiles geográficos.

Hora de elaborar un nuevo Plan de Fuga, esta vez para dos.

febrero 21, 2012




Hace mucho tiempo, en la cama con Jara, en una de esas primeras madrugadas oníricas y etílicas, ella encendió la televisión y dijo:

-Me tranquiliza poner los anuncios del Teletienda porque indican que hay electricidad y que nos quieren vender cosas. O sea que el mundo todavía funciona.

Yo me obnubilé ante tan ingeniosa y sensible criatura.

Sin embargo, para mi desilusión, la oí repetir esa frase docenas de veces en los años sucesivos. Conmigo a solas, en fiestas, en conversaciones de café… cada vez que quería resultar interesante soltaba aquello.

La verdad es la única sentencia memorable que le recuerdo y llego a dudar que sea realmente suya.

Aquí la India PM también tiene su muletilla epatante. Siempre que caminamos por la noche con amigos nuevos, al ver a los marginales salvajes que deambulan por las calles, menciona lo de que a Bogotá le salen todos sus fantasmas cuando cae la oscuridad.

Nuestros acompañantes, claro está, se van pensando que qué alma tan lírica.

No tengo nada que objetar. Yo también tengo dos o tres monólogos ensayados para lucirme y dármelas de profundo y atormentado. Son cosas de nuestra generación, que vive como en un escaparate.

febrero 08, 2012

(Y sin embargo, orgullo de las lealtades, moralidades y ese fondo bueno de los chicos del Extremo Sur-lástima no saber reorientarlo todo mejor)

A veces voy con mis alumnos al Bronx. Es una vista pedagógica: se supone que allí, ante los yonkis feroces, visualizan lo que les puede pasar si se acercan a las drogas.

El pasado sábado tocó llevar un grupo de seis. Entre ellos venía Natael, uno de mis casos especiales por su indisciplina y violencia. Me preocupaba que se metiera en problemas y pensé en cómo conseguir que se estuviera juicioso. Descartada la coacción o la súplica –que no encendería más que su rebelión- opté por decirle que estaba preocupado, qué íbamos con chicas, que si algún drogadicto las molestara necesitaba saber si podía contar con él. Esa conversación de hombre a hombre funcionó, y Natael se cuadró y arropó vigilante y sereno a sus compañeras.

Cuando todavía bajábamos por el Parque del Tercer Milenio, sucedió algo que no estaba en mis autocomplacidos planes. Un viejo apestoso sin dientes se acercó a pedirle un beso a Jessica. En un nano segundo Natael le había tumbado y le estrangulaba sin titubear.

Cuando la infortunada cabeza ya parecía a punto de explotar, Natael se dirigió a mí.

-¿Lo mato, profe?

-No…no…puedes aflojar- murmuré.

Natael se incorporó y el viejo se retorció liberado tratando de restablecer su aliento.

Nos fuimos rápido de la zona. Me pareció más prudente llevarles al Museo Nacional.

febrero 07, 2012

Guía Barbu de Bogotá 8: La Biblioteca del Tunal

 
Bogotá tiene las mejores bibliotecas del mundo y además se usan para rehabilitar los barrios.

La del Tunal no es la más bonita ni la de mejor catálogo pero cumple con su función: acerca la Cultura a Ciudad Bolívar. Es un contexto tenaz y pesado, ahí está como oasis ilustrado rodeado de verde y pistas para hacer ejercicio.

Lo que más llama la atención es el civismo de sus usuarios, lo diligentes que son con los materiales y los turnos para acceder a internet. Da la impresión de que el respeto tiene algo de retroactivo: unas instalaciones que apelan a la dignidad del ciudadano hacen que éste responda estando a la altura.

enero 29, 2012

Guía Barbu de Bogotá 7: El Centro Jorge Eliécer Gaitán



El mausoleo iniciado al lado de la casa museo del gran caudillo liberal es, creo yo, uno de los lugares más tristes de la ciudad.

Proyectado por Rogelio Salmona y construidas sus estructuras, adivinamos que si no se hubieran detenido las obras en el 2000 hoy tendríamos un magnífico monumento y espacio público en La Soledad.

¿Se robaron la plata?¿Los responsables eran unos incompetentes?¿Cómo es que no surge del Partido Liberal -cuya sede principal está muy cerca- una iniciativa para terminarlo?

Nadie sabe darme una respuesta pero todo el mundo coincide en que  daña la vista es ver cómo se descompone el lugar donde descansa Gaitán.

La ambigüedad frente a la violencia, de nuevo. Leo que hay un director de cine español que ha sido detenido por rodar “porno especialmente degradante” con menores de una comuna de Medellín.

De repente, siento horror de que alguien así pudiera acercarse a mis alumnos.

Luego me tranquilizo: conozco suficientes personas que podrían arreglar el asunto por unos cien dólares.

enero 25, 2012



El Park Way me gusta. Aquí no hay mendigos y a veces nos topamos con estrellas de las telenovelas (ayer desayuné cerca de La Pola y el otro día vi paseando a su perro al galán canoso de El Secretario).

La India PM sin embargo me dice que nosotros no deberíamos estar aquí, que este sitio es de burgueses. Lo dice mientras desayunamos un tamal en el Carulla. Luego empieza a analizar el edificio y me explica que ella sabría cómo destruirlo, que en la universidad aprendió a hacer bombas de nitrógeno.

Algún día un psicoanalista hará una fortuna con nuestros hijos.



Nuevo aplazamiento de la 26 y del transporte integrado por al menos un año más.
Petro ganó las elecciones prometiendo un metro –su web promocional evocaba una estación y todo- y ahora, en su primera entrevista tras la investidura, dice que empezaríamos a hablar de él en el 2018. O sea, que era pura carreta.
Peñalosa está reconocido como uno de los mejores alcaldes del mundo y nadie duda de que hizo mucho por esta ciudad. Fue un gran gestor y le debemos el Transmilenio, los parques y las ciclovías. Como mínimo sabemos que no lo hubiera hecho rematadamente mal en un nuevo mandato-lo que ya es bastante.
Lástima que aquí no haya llegado la máxima de Eugenio D´Ors : Los experimentos con gaseosa.

enero 08, 2012

Frente a otras ciudades más orgánicas, Bogotá es una ciudad estática.

Lo es en lo espacial, sus barrios son compartimentos estancos sin una visión ni proyecto común, y lo es en lo temporal, básicamente aquí nada cambia.

Cuando se llega desde otras coordenadas, acostumbrado a más velocidad en las transformaciones, hay confusión y parece que los males bogotanos son transitorios.

Está sucia, mal comunicada y es insegura -piensa el viajero- pero pronto cambiará con la concesión de basuras, el transporte integrado y la nueva estrategia policial de los cuadrantes.

Por supuesto no es así, aquí todo es eterno: en más de un año no he visto ni una mejoría.

Por ejemplo en Candelaria seguimos sin CAI de la policía a pesar de que los comerciantes ofrecieron una parcela gratuitamente en la estratégica intersección con Egipto. La cuarta sigue siendo una pesadilla de trancón y smog, y toda la actividad económica y cultural que se supone estaban de camino siguen en el limbo.

Todavía pienso que este podría ser uno de los centros urbanos más hermosos del planeta. Pero me ha costado entender que la clave está en que "podría" no significa que esté de "proceso de". En diez años el centro histórico seguirá echado a perder.

Así que, saturado y desmoralizado, dejo Candelaria.


Me voy al Park Way-estrato tres, espacios verdes y la Universidad Nacional a cinco cuadras.
Nuevas perspectivas.

diciembre 29, 2011

La hija del Gran Gringo es un pequeño y dulce bebé que aún se puede levantar con una mano. Duerme en su cuna, que es azul e impoluta, rodeada de juguetes, pañales y colonias.

A un lado veo dos maletas ajadas que rompen con la iconografía aséptica.

Las señalo y el Gran Gringo me susurra la explicación:

-Son el regalo que me hicieron mis padres cuando yo era un niño. Me avisaban de que no podía quedarme en esa casa eternamente, que pronto tendría que buscar mi propio camino. Con ellas me fui al ejército siendo un adolescente. Es el mejor regalo que me han hecho nunca y ahora quiero que las tenga mi hija, porque ella tiene que tener tan claro como yo que de casa de los padres hay que irse cuanto antes.

diciembre 21, 2011


Regreso Bogotá.

Me cuesta entender cómo me gusta tanto esta urbe agria y tramposa.

Vuelvo a mi habitación de siempre en el hostel. No es grande ni bonita, pero es mi fortín. Miro por la ventana y veo la suciedad sobre la que duermen los centenares, tal vez miles, de indigentes del centro. Pienso en la injusticia atroz que es que no todos los bogotanos tengan una habitación/fortín como la mía.

El Gran Gringo se ha mudado al norte para que su hija crezca en un ambiente civilizado. Ha buscado un apartamento con seguridad 24 horas y un centro comercial a veinte pasos.

La India PM me ha esperado devotamente y está alegre solo porque puede tocarme: es una fabulosa criatura no egomaníaca.

Los niños de la Fundación gritan eufóricos y me abrazan cuando aparezco.

En la 19 casi me atropella una buseta.

En poco tiempo retomo mi vida acá.

diciembre 10, 2011


Leo Francisco Umbral. El frío de una vida de Anna Caballé.
Es una biografía curiosa donde se intenta presentar a Umbral como un ególatra, neurótico y mezquino. La verdad es que nunca esperábamos que fuera de otra manera y por ello no consigue que le acabemos detestando más de lo que ya lo hacíamos-ni que por otro lado le bajemos del podio de los grandes escritores del siglo XX.

Hay un capítulo casi al final donde se centra el la visión umbraliana de la mujer. Pretende ser el disparo de gracia de la desmitificación total, pero nada: también sabíamos que era misógino, por eso leerle es tan liberador.

Umbral supura por la herida las mujeres. Pretende admirarlas pero sabemos que las resiente porque las desea y en algún momento le hicieron daño. Está bien que de vez en cuando alguien diga claramente que con la mujer la relación es de confrontación, nunca de indiferencia o naturalidad. La mujer inspira un millón de sentimientos, algunos poco cordiales. No somos felices querubines ajenos a todo sexismo.

noviembre 24, 2011


Caminar por Madrid es evocar toda una vida macerada en sus calles.

Lo insostenible tal vez no sea rememorar tanto el dolor sufrido como los felices recuerdos juveniles.

Jara me pide que me quede aquí con ella. Yo le digo que no, que gracias, que sus idas y venidas me agotan. Le recuerdo, eso sí, que ella será siempre mi canónica. Asiente y cambia de tema. Espero no arrepentirme en el futuro de mi desplante, aunque intuyo que volveremos a tener esta conversación el año que viene.

Charlie me cita en el Ecocentro de Ríos Rosas-adora este restaurante traslúcido y herbóreo-y me dice que adiós, que me echará de menos. Luego medita sobre su nueva vida de adulto, con traje lustroso y novia pediatra. Dice que le divierte, que se siente como si jugara a ser mayor. Yo respondo que a mí me parece que esto más bien ya no tiene marcha atrás. Se encoge de hombros y sorbe su infusión.

Espero regresar a Bogotá en un par de semanas.

Me gusta habitar dos dimensiones.
Madonna amanece en su habitación de tonos verdes y madera añeja. Un gran tapiz inca colgado a sotavento decora el fondo y muebles decimonónicos combinados con tecnología Apple agilizan la existencia. En sus ventanas se despliega el Parque del Moro, dorado y límpido, mientras un hilo musical programado como despertador entona leves mantras que celebran el nuevo día. Ella se retuerce con suavidad y sonríe, entreabriendo los ojos, mientras la apacible luz de la mañana descubre su cuerpo fabuloso y desnudo, sin ápice de fealdad.

Las modernillas tienen, eso nadie se lo puede negar, talento para crear felicidad ambiental.

noviembre 18, 2011

De Poor people ya hemos hablado por aquí.
Es una buena introducción a la inconmensurable obra de William Vollman y además un gran libro sobre el envés del decorado global en la que la mayoría de lo ciudadanos tenemos a bien no pasearnos.
La gran noticia es que ya hay versión española. Recomiendo hurgar en los exiguos bolsillos para comprarlo.

(Y si a Los pobres le siguen las traducciones de la demás no ficción de Vollman, sobe todo su fabuloso mamotreto sobre la violencia, estaríamos ante la mejor noticia editorial del año, o de la década).

noviembre 13, 2011

Quedo a desayunar en el Starbucks de Alonso Martínez con Charlie.

Le cuento que fui a una fiesta con Jara la noche anterior y que acabé con una Madonna adolescente.

-Parecía tan joven que me preocupaba. Cuando se metió al baño miré su documentación para asegurarme de que fuera mayor de edad.

-¿Lo era?

-19.

-Buena edad, sí señor. Yo ahora entiendo muchas cosas. Entiendo porque no follaba a los veinte: porque las chicas de esa edad se acuestan con tipos de treinta.

-Pues tan fresco.

-Sí, creo que esto es lo que llaman justicia poética.


Invitan a Jara a una fiesta temática sobre el Madrid de los ochenta en un bar de Malasaña y me pide que la acompañe.

El maestro de ceremonias es el cantante de la movida ése que, lamido de purpurina y con zapatos de plataforma, cantaba lo de "tengo piojos ye ye". Le secundan modernillos ya vetustos y alguna ninfa postindustrial con los ojos bien abiertos.

Esta es la clase de eventos sociales en los que siempre me he sentido incómodo porque Jara atrae a todos los cretinos, que se arremolinan a su alrededor y con frecuencia se la llevan a sus áticos gentrificados del centro, dejándome a mí solo, borracho y deprimido.

Sin embargo algo es distinto: Jara ya no brilla, tiene más de treinta años y ha echado caderas.

Saluda al de los piojos, con el que se acostó hace años (lo recuerdo bien: se lo contaba orgullosa a todo el mundo), pero éste muestra cierto desdén porque está trabajándose a  un efebo adolescente vestido de marinero holandés.

Yo, contento porque las cervezas son gratis, empiezo a achisparme.

Se me hace raro que Jara esté tanto tiempo conmigo, sin pulular entre los grupillos de chicos, despertándoles el afán. Lo que hace ahora es hablarme de su necesidad de ser madre, tema que por cierto me incomoda.

Hay media docena de jóvenes modelos vestidas a la moda ochentera a nuestro lado y no quiero que piensen somos pareja. Me fijo en una rubia que emula a Madonna en likeavirgin y que me sonríe mucho. Dejo a Jara y me acerco a Madonna, que me pregunta de entrada que si la chica con la que vine es mi novia. Juro que no y le suelto todo el carrete de que soy cooperante en Colombia, que estudié filosofía y bla bla bla. Ella me dice que soy el chico más interesante que ha conocido en toda la noche y me doy cuenta de que me la voy a tirar.

Jara ve mi jugada, me da la espalda y se va a la barra, a hablar con la camarera, que tiene los dientes negros.

Poco tiempo más tarde, Madonna confirma que quiere venirse a mi casa y aprovecho que se va al baño para despedirme de Jara, que está explicándole, ya algo beoda, a la camarera de los dientes negros cómo va lo de la inseminación artificial.

Jara se muestra algo agresiva conmigo, como si la hubiera interrumpido en el punto culminante de una magnífica disertación, y me espeta:

-¡Qué asco me dais lo tíos!¡Lo vuestro es al revés, os convertís es lolitos a partir de los 27 años!

Yo no tengo nada que objetar. La abrazo y me voy con Madonna, que ya está lista y esperándome sonriente en la salida.