diciembre 09, 2009

ANAFRODISIA




La pornografía configura nuestras sociedades y es uno de los pilares de la economía. Millones de personas miran películas de sexo en la privacidad de sus cuartos o en los sex-shops cutres diseminados por el mundo. Millones lo hacen pero no hablan de ello o cuando lo hacen pretenden que es algo ajeno a ellos, que no lo buscan. Sin embargo en los sex-shops, donde el consumo es público (en una primera fase al menos), se pueden ver hombres jóvenes y viejos, ricos o desahuciados, que buscan concienzudamente en la sección del género que les pone o preguntan al gerente por aquella de la rubia con la botella de champán.

En los sex-shops se pueden ver clientas, pero con parejas masculinas o con amigas, nunca solas y menos aun entrando a visionar porno en las cabinas. Su presencia es tangencial porque no es su territorio: no se enquistan, se limitan a comprar cachivaches o a pasearse brevemente para sentirse interpeladas por los clientes. Existen tiendas eróticas para ellas, más pulcras y finas, que regentan otras mujeres y en los que los varones están literalmente vetados, pero no es lo mismo. Un sex-shop sin suelos pegajosos ni pervertidos de mirada inicua es un antro burgués y liviano, no representativo.

La esencia de sex-shop generalista y económico es la sordidez. Todo es oscuro y sucio. La omnipresencia de imágenes hardcore, a menudo en las antípodas de nuestros gustos, acaba siendo abrumante. Se va con cuidado de no tocar las paredes. Los dependientes tatuados tienen cara de despedazar animales en sus ratos libres (¿por qué no buscan gente normal para atenderlos, con uniforme, visera y amabilidad starbucks?).

En meollo de un sex-shop está en las cabinas. Es donde hay estricta intimidad y podemos ver lo que queremos: Chicas reales que se abren de piernas detrás de un cristal o pantallas de televisión con cientos de canales porno. Un catálogo aproximado de éstos quedaría más o menos así: Del 0 al 10, desgarros anales heteros, del 10 al 20 desgarros anales gays, del 20 al 30 brasileñas comiendo mierda, del 30 al 35 brasileñas haciéndoselo con cabras y del 35 al 40 brasileñas embarazadas haciéndoselo con cabras, del 40 al 50 gang bangs, del 50 al 60 choked y bukakke, en el 61 Nacho Vidal le mete un bate de béisbol por el culo a Bella Dona, hasta el 70 está Rocco omnipresente, a partir del 71 castings inmisericordes a jovencitas del Este, y del 80 en adelante sadomasoquismo y descargas eléctricas.

Sex-shops: Básicamente antros infames de audiencia mayoritariamente masculina donde acuden con regularidad millones de hombres para masturbarse viendo como chicas que no conocen son cosificadas, destrozadas y degradadas ¿De verdad todo va bien en estos tiempos de la cacareada “liberación sexual”?

diciembre 08, 2009

INTEGRIDAD

Este fin de semana, en esa Zona Permanentemente Autónoma llamada Colegio Popular de La Prospe, ha acontecido el VII Encuentro del Libro Anarquista. Independientemente de las simpatías que se pueda tener o no con la causa, cualquiera que crea en la capacidad liberadora de la palabra tuvo motivos para disfrutar. Varios intelectuales proletarizados (o proletarios intelectualizados, quién sabe qué los define mejor) dieron charlas de gran calado y nada autocomplacientes ante una audiencia extrañamente amplia (no cabíamos en el recinto) y extrañamente receptiva (no es habitual ver jóvenes españoles aguantando sin rechistar tanta densidad intelectual).

La mayoría de los libros que se podían ver en la Feria era autoeditados o de editoriales marginales. Muchos demostraban erudición y profundidad -más desde luego que algunos manuales universitarios o/y ensayos hiper publicitados. También había fanzines, brillante medio de expresión underground, que creía sepultado con el advenimiento de Internet y que sin embargo mantiene el nivel, por lo que se pudo ver.

En un mundo en que las estrellas culturales se limitan a repetir argumentos vacíos y las luchas políticas han sido deconstruidas, siempre es aleccionados estos encuentros periféricos en los que conocemos personas que continúan en la contienda, sin renunciar ni a la acción ni a la inteligencia. Personas que simplemente no se han vendido.

diciembre 07, 2009

REDENCIÓN



Cuentan los viejos que el McDonald´s de la Red de San Luis donde ahora estamos fue en tiempos remotos una cafetería elegante frecuentada por diletantes.
A Charlie eso no le interesa. Le basta con los helados baratos y poder mirar impunemente a los paseantes a través de los ventanales. Está nervioso. Hoy toca presentarme a su nueva novia.
-Ya llegó- me anuncia.
Señala a una chica de jersey histéricamente rojo y mallas de leopardo que sube por la calle Montera. Se levanta, hace gestos y consigue captar su atención. Ella nos ve y sonríe. Charlie sale a buscarla y entran felices del brazo.
-Esta es Elena- me informa.
-Ce mai faci?- me saluda ella con simpatía.
-¡Ay la hostia!- me limito a exclamar boquiabierto.
He creado algo de incomodidad. Me doy cuenta y trato de subsanarlo.
-¿También eres rumana?-pregunto.
-Sí…oír hable mucho ti- sonríe algo nerviosa, mirando a Charlie en busca de aprobación.
Nos sentamos. Charlie cuenta que se conocieron un día por la noche. Él estaba solo y cachondo, tenía algo de dinero. Tras un encuentro de quince minutos decidió que iba a sacarla de la calle. Ella apenas entiende español. Le traduzco que Charlie quiere encargarse de ella, de buscarle trabajo y que quiere que vivan juntos. Ella parece emocionada, pero también nerviosa. Dice que hará falta dinero, mucho dinero, para que ella pueda irse con él. Charlie ya ha pensado en ello. Está en el paro y es todo deudas, pero tiene un plan: va a vender el cortijo de su abuelo. Parece convencido.



diciembre 01, 2009

BENDITA LIBERTAD


En Estados Unidos la libertad de expresión en la TV no es unidireccional. Es decir, hay canales demócratas pero también hay canales como la FOX, con presentadores que mantienen posturas conservadoras y apoyan a los republicanos. No pasa nada. Nadie se rasga las vestiduras ni presionan a los dueños de las cadenas hasta que expulsan a estas voces disidentes.
También existen militantes del Partido Verde o radicales independientes que desbordan desde la izquierda el discurso del Partido Demócrata y critican inmisericordemente al sistema económico y los valores nacionales. No se acaba el mundo y la ciudadanía lo respeta.
Aquí hay un ejemplo de ambas posiciones en un mismo programa: O´Reilly, contrario a los derechos de los gays, partidario de la intervención en Iraq, pro-Bush a machacamartillo, invita a su late-show a Michael Moore, su opuesto ideológico. Hay tensión pero dialogan y aunque no se ponen de acuerdo en nada, acaban dándose la mano.
¡Qué grande debe de ser vivir con pluralidad en los medios!

noviembre 29, 2009

TRANSFORMACIÓN


Rascacielos, ejecutivos extranjeros y Starbucks: podríamos estar en cualquier megalópolis. Desde Gregorio Marañón hasta las torres de Chamartín, palpitando en torno a la Castellana, se reinventa la cañada financiera, esa parte de Madrid que no quiere ser castiza. Si esta ciudad ha dejado de ser provinciana no es por los cuatro museos de Recoletos ni los happening subvencionados de Malasaña, es por todo ese magma de capital que fluye por el distrito norte y que en diez años ha originado la mayor transformación de la ciudad en el último siglo.

Desterrada de las crónicas de la Corte, que se quedaron en los 80 (o antes) y se empeñan en hablar de un centro que ya no es más que un espectáculo turístico, el norte representa la transformación económica de España y su adaptación parcial al nivel europeo.

La ordenación de las ciudades por clases sociales es evidente aquí, pero los que vivimos en el lado (cada vez menos) malo -Tetúan, Ventilla, Franco Rodríguez,…- podemos llegar en diez minutos a pie este finantial district y beber entre guiris en el Irish Rover o comprar calzoncillos en Orense. Porque a diferencia de otras zonas ricas de la ciudad, aquí nadie se siente excluido. No se exige etiqueta en la mayoría de comercios y escasean los visones del Barrio de Salamanca que te miran con cara de mal folladas. Supongo que es lo que tiene el capitalismo postindustrial, que tolera bien los tatuajes y la barba de tres días. O sea, que es más vivible.

noviembre 26, 2009

EFICACIA


¿Qué es un gerente?¿Cómo los eligen?¿Por qué todos se creen que la Empresa, por grande que sea, depende de su escrúpulo laboral?

Un gerente no suele ser el más brillante de la plantilla y su remuneración resulta sólo levemente superior al resto de sus compañeros. Al principio entran en la Empresa desde abajo, de currito, como todo el mundo, y como en la Empresa se puede ascender si se trabaja duro, después de más o menos dos años siguiendo las reglas y bajando la cabeza, tienen su recompensa.

El día D de la vida de un gerente, su gran momento –que por lo general es su último gran momento- es el día en que se eleva por encima de sus mediocres colegas. El jefe, que a esas alturas ya ha visto a sus mejores empleados huir en pos de otras ofertas, encuentra en algún asalariado gris el esbirro perfecto para mantener al personal a raya.

Llama al sujeto a su despacho. Éste suda y tiembla porque no sabe qué le espera, pero para su regocijo ¡ha sido elegido como gerente! Él que era el hijo tonto, el mal futbolista, el que nunca ligaba ¡Por fin se le reconoce la valía! El discurso del jefe es siempre el mismo: que si responsabilidad, que si somos un equipo, que si no nos falles.

Básicamente la labor de un gerente, como todos sabemos, es la delación.

Sale del despacho convencido de que ahora es parte de la directiva y que sus ex compañeros son, en el mejor de los casos, unos incapaces que necesitan de su supervisión. Al no que sea eficiente, al que proteste, al que dude, ya se sabe, chivatazo “a los de arriba” y se queda sin renovación.

El gerente lo planteará como un trago amargo, como algo ingrato que tiene que hacer por el bien común, pero en el fondo disfruta, quiere castigar como fue castigado él en su momento.


El Señor Capullo ha avisado al Director de la Academia de que James, profesor de inglés de negocios, planeaba fingir enfermedad durante dos días para irse a Ibiza. En consecuencia no le renuevan el mes que viene. “Nos ha faltado al respeto a todos” nos informa solemne en reunión extraordinaria el Señor Capullo.

Yo la verdad es que no me he sentido ofendido porque James quisiera irse a una rave, pero no lo he dicho.

noviembre 22, 2009

¿QUÉ HACER?

Mi padre, autor del Manual de medicina socialista, erradicador de la tuberculosis en Bucarest, defensor de la ortodoxia durante su residencia en Polonia, sí, mi padre, digo, se ha hecho de un foro de Internet para decidir las expulsiones de Gran Hermano y hasta chatea con Mercedes Milá.

Hace veinte años que cayó el muro, pero a nadie parece importarle.

El comunismo, algo que vertebró la existencia de millones de personas, ha quedado en humo. Se ha extinguido sin hacer ruido y en poco tiempo se ha convertido en algo tan anacrónico y kitsch como los escapularios y las pelucas aristocráticas.

¿Cómo sociedades que tardaron cincuenta años en configurarse pudieron mutar tan radicalmente en tan poco tiempo? ¿Qué ha hecho posible que nos cambiaran así?¿Por qué los que crecimos pensando en términos de Dialéctica, Historia y Socialismo hemos sido domesticados con tanta facilidad rechazando principios que a todas luces siguen siendo legítimos?

Se entiende que un régimen político caiga, pero que todo el bagaje ideológico que lo sustentaba desaparezca cuando los problemas y realidades que lo alumbraron siguen presentes es, cuanto menos, extraño. Al otro lado de telón teníamos una cosmovisión coherente y elaborada. El marxismo se equivoca es las soluciones, pero no lo hacía -no radicalmente, al menos- en sus análisis. Basta con apagar la televisión y salir a la calle para comprobarlo.

No lamento la caída del telón, el ajusticiamiento de Ceauçescu (Sic semper tyrannis”) y la incorporación a Occidente de nuestras naciones. Pero la total desarticulación del discurso de resistencia marxista en el marasmo postmoderno me parece un retroceso en todo lo que la filosofía pudiera aportar a la causa del Hombre.

El marxismo sigue siendo útil para entender el mundo: puede que la lucha de clases no sea el motor de la historia, pero de ahí a decir que las clases sociales no existen y que todos somos clases medias, es ridículo. La prueba más evidente de que el Estado es un instrumento de clase, como decía Garaudy, es que cuando hay un enfrentamiento entre obreros y patronal nunca viene la policía y da de palos a la patronal. Y la infraestructura económica ¿quién con dos dedos de frente niega que determina las estructuras políticas?

Enfatizar sistemáticamente los crímenes del comunismo para negar toda vigencia del pensamiento marxista es una estrategia canalla más para silenciar a la disidencia. Nadie pide enterrar a John Locke tras el exterminio de millones de nativos americanos. Hay que volver a Marx, debatir sobre lo que dijo y no dijo. Sería, tal vez, una manera de empezar a salir de estos nuevos “tiempos bobos”.

noviembre 19, 2009

LA CIUDAD DE LOS MALDITOS y III

III. Recuerdo que una noche de Abril, cuando debatíamos sobre el alimento, Villaespesa no dijo nada. Tenía la mirada perdida. Y a la mañana siguiente había desaparecido. O mejor dicho, se transmutó de nuevo. Apareció convertido, casualmente, en el muy sibarita Marqués de las Lagunas, que horrorizado ante el pestazo de las aguas y nuestra falta de higiene, abandonó el lugar para volver a sus fincas sorianas. Nadie pudo decirle nada porque era, de hecho, otra persona.

Tras el abandono de nuestro prócer todo decayó, y las deserciones continuaron, incluida la mía. Pero quedaron algunos, que todavía siguen ahí, robando la merienda a los funcionarios de metro o reventando las máquinas de chocolatinas. Ahora son pocos ya. Pero les va mejor. Salieron a las vías, en la uno. Están rehabilitando la estación fantasma entre Iglesia y Bilbao, dónde viven. Podéis verlo, la están pintando y han conseguido iluminarla. Son los que mantienen viva la leyenda, aunque bien es cierto que el instigador fue Vila Matas, claro, que ya ha vuelto a ser el de siempre.

(Fotografías de Mariola Rosario)

noviembre 18, 2009

LA CIUDAD DE LOS MALDITOS II


II. Pronto el inefable Villena, que fue brigadista, publicó su hoy célebre Noticia de las catacumbas y nuestra ciudad de los malditos dejó de ser secreta. Cientos de inadaptados suplicaron en nuestras puertas el poder unirse. Al principio les dejamos entrar, pero temerosos de que el número de bocas que alimentar superaran al de los roedores, tuvimos que empezar a hacer cribas entre los candidatos. Hubo que configurar una sociedad con reglas.

Villaespesa, como líder que era, estipuló un perfil de malditismo bastante estricto para asociarse. Pensó que los lunes por la mañana era un buen momento para abrir las puertas de nuestra ciudad y elegir entre los aspirantes.

-El lunes es un día óptimo. La gente de provecho suele estar ocupada.

Un barullo de apestados se congregaba a las puertas. Villaespesa señaló a un cojo sin dientes.

-¡A ver, ¿usted quién es?

-Yo soy el Peñas, babeo al hablar y soy el borracho oficial de La Elipa. Puede preguntar por ahí…

-¿Alguna obra fallida?

-Unos cuantos poemas que me publicaron y no tuvieron repercusión…sssff

-Muy bueno, muy bueno…aquí comemos ratas ¿lo sabe?

-No será la primera vez

-Entonces mmm…-Villaespesa dejó unos segundos de suspense-… disfrute de su estancia en nuestra ciudad suburbana ¡Siguiente!

Se acercó un tipo con pinta de estrella de rock, repugnantemente limpio. Se presentó como Raimundo

-Ya… no me la cuelas…eres Ray, Ray Loriga.

Villaespesa parecía enfadado.

-Bueno… sí. Pero quiero ser un maldito.

-¡No!¡Aquí tenemos reglas! No aceptamos a cualquiera. Hay que ser un maldito de verdad. Tú tienes éxito ¿Esgrimes algo a tu favor?¿no sé… sífilis, esquizofrenia,…eres satánico?... Algo… ¡no es tan difícil!

-No, pero…

Raimundo miró alrededor, buscando un salvavidas. Entonces se fijó en un gafapasta que aguardaba su turno

-…¿y qué pasa con ese tío que tiene pinta de creativo publicitario?-preguntó a la desesperada.

-Oiga, oiga, si faltar que a mí me han rechazado seis novelas y tengo gonorrea ¡Mire!

Replicó el gafapasta mientras se desabrochaba los pantalones.

-¡Fabuloso, fabuloso, qué hermosura, pase, pase, no le entretengo!- sentenció Villaespesa mientras le indicaba el acceso.

Raimundo, decepcionado, bajó la cabeza y murmuró:

-Siempre he querido ser un maldito…

-Pero tú publicas y te dejas ver con hembras portentosas. No puedes dártelas de perdedor encima.

Michi Panero, que pasaba por allí, intervino en defensa del joven.

-Villaespesa, tu tienes un avatar que no es un maldito precisamente…¿Por qué no le das una oportunidad al chico? Ya sabes, como hiciste con aquél Grande de España.

-Sí…le di unos días para que cambiara el final feliz de su novela y se asegurarse así el fracaso. Luego se metió en desintoxicación, él ¡tan abstemio!, y se hizo adicto a la metadona…también perdió todo su dinero en un casino…se dejó de lavar…¡cómo apestaba!…Sí, se redimió.

Raimuno sintió que el podía hacer todo eso, súbitamente eufórico se despidió.

-¡Vuelvo en unos días!


LA ÚLTIMA NOVELA DE RAY LOGIA AGOTA TRES EDICIONES EN UN FIN DE SEMANA

Cuando leí el titular en uno de esos periódicos a los que el Peñas daba utilidad, me di cuenta de que algo no iba bien.

-¡Villaespesa, lo juro! Recorté y pegué a lo loco los párrafos. Borré páginas enteras, aquello era ilegible, ¡una mierda! pero lo publicaron igual.

Otro lunes, otro intento por entrar y Villaespesa, endiosado, abre con sorna un ejemplar de Qué leer.

-Vaya, vaya, vaya…¿qué pone aquí? Ray Loriga lleva al paroxismo el lenguaje postmoderno…y a la novela española a un punto maestro…

-Pero si era una parida…

-...una nueva era para la novela universal…se preparan traducciones…candidato al Cevantes…premio Planeta…

-Noooo…

Y bueno, ya os imagináis el resto…

Su última esperanza era perder con estilo en Montecarlo… lo intentó toda la noche, y ganaba y ganaba,…miss Abril y miss Agosto se le acercaron…dispuestas a complacerle…él se tiraba pedos para ahuyentarlas…pero nada…el vil metal segregaba hormonas…salió en la prensa…rodeado de playmates…con fajos de billetes…retrato de un triunfador…decían…y una mirada de infinita tristeza…

Raimundo no pudo soportar la carga de haber nacido con buena estrella.

(Fotografías de Mariola Rosario)

noviembre 17, 2009

LA CIUDAD DE LOS MALDITOS I



I. Cuenta Vila-Matas, y yo doy razón, que fue él quien auspició el nacimiento de la legendaria estación fantasma.

Todo empezó cuando harto de que se le acusara de ser un personaje poco vilamasiano, decidió convertirse en otra persona y desaparecer. Se transmutó entonces en un tal Onofre Villaespesa, poeta y ajedrecista aficionado, así como conocedor de que bajo Madrid existen docenas de kilómetros de vías abandonadas. En un arrebato decidió conquistar esta fabulosa red, y como un D´Annuzio suburbano, congregó a todos los poetas, bohemios y desahuciados varios para crear en las profundidades una ciudad paralela de artistas. A su llamado acudimos muchos voluntarios, a cada cual más sarnoso. Cuando llegamos a los mil hombres decidimos constituirnos en brigada rebelde. Armados con palos y liderados por Villaespesa nos lanzamos a la conquista del nuevo mundo entrando por las cocheras de Sol (En honor a la verdad, he decir que la resistencia que nos encontramos se ha exagerado. No tuvimos que enfrentarnos a una división de húsares, como luego se dijo, si no a un vigilante jurado, bastante apático y que nos dio las llaves si muchas reticencias).

Una vez dentro, vimos que nuestro nuevo hogar era aún más espectacular de lo que habíamos soñado. El agua se había filtrado a lo largo de los años y sobre las vías en desuso fluían canales ¡No era una nueva Trieste, sino una nueva Venecia lo que teníamos!

Pero pasados unos días de celebración, y una vez que fortificamos el lugar, nos dimos cuenta de que había unas cuantas cosas con las que no habíamos contado. Por ejemplo, la comida. No calibramos bien nuestro daño al ecosistema y en seguida cazamos a todos los cocodrilos. Sólo quedaron unos peces verdes bastante insípidos y… las ratas.

(Fotografías de Mariola Rosario)

noviembre 16, 2009

crazy little thing called love

"

(Extracto de El desencanto (1976) de Jaime Chavarri)

noviembre 13, 2009

EN TIERRA DE MAXIMÓN IV



Si el indio es un resultado colonial –como lo demuestra el análisis histórico- entonces su cultural es también colonial, y la explicación de dicha cultura sólo puede hallarse en el estudio de la situación y las funciones desempeñadas por el indio en el régimen colonial.

Severo Martínez Peláez

El indio tal y como lo vemos hoy en Guatemala (y toda Latinoamérica) es resultado de quinientos años de aplastamiento. Sus ropas, sus canciones y cultos están configuramos por el dominio español y luego criollo. Ya no hay un indio prehispánico, todos han sido depurados. Hasta en el menor de sus actos y palabras está presente la Colonia.

Uno de los mayores equívocos eurocéntricos es creer que defender la cultura del indio actual es una manera de rescatar lo que queda de su mundo primigenio. Pero defender la circunstancia del indio en bloque es perpetuar su servidumbre.

El indigenismo es la última canallada que Occidente ha perpetrado contra los indígenas.

Militantes blanquísimos y sofisticados, burgueses bohemios al Lonley Planet pegados, se emocionan ante el folklore indígena, que desde la ropa al baile, de la cocina a sus festividades, no es más que la interiorización de la derrota y la pobreza. Si tanto le gustan a nuestros indigenistas las culturas fosilizadas, que sean coherentes y salgan a la calle vestidos de goyescos, vivan de la aceituna y tiren cabras desde los campanarios.

Quien de verdad quiere a los indígenas defiende para ellos la integración de la vida republicana, adelantos técnicos que mejoren sus cosechas e igualdad de género. Ciudadanía y bienestar a fin de cuentas. Sólo hay que escucharlos, a los más jóvenes sobre todo: esperan ir a la universidad y viajar, no ser objeto para turistas

En Guatemala hoy hay hambruna. Con el 80% de la dieta indígena dependiendo del maíz, si la cosecha no es buena los niños de mueren de hambre. Y la cosecha no es buena en gran parte porque los indígenas cultivan el maíz en las laderas de las montañas como manda la tradición, en pequeñas cantidades y sin buscar otra cosa que la mera supervivencia. Esos maizales queda muy bien en las postales, pero son un desastre. Tendrían que cultivar en llano y en torno a los ríos. Buscar la tecnificación y comercialización, tratar de diversificarse. Dejar, en suma, su “cultura”, tan cara al progreso.

En las comunidades indígenas hace falta tecnología, educación y dinero. No molestos europeos que ven exotismo donde sólo hay subdesarrollo.

serenidad



Hoy en día sólo puede vivir quien ya no crea en un happy end, quien haya renunciado a él a sabiendas. No existe un siglo feliz, pero sí existe el instante de la dicha y existe la libertad del momento.

Ernst Jünger

noviembre 12, 2009

INQUIETUD


Un día ofrecí a Sebas, el indigente que habita en un parque próximo a mi casa, pagarle una pensión para pasar la noche. Dijo que muchas gracias pero que no, que eso era peor, que lo duro de estar sin techo era el primer día, cuando te das cuenta de que no tienes dónde quedarte, y que dormir caliente, con ducha y con desayuno para volver a la calle otra vez al día siguiente era revivir la misma ingrata experiencia. Se encontraba mejor así, regularmente ebrio, con sus compañeros de fatigas y en su banco. Sólo saldrá cuando sepa seguro que jamás pasará de nuevo por la experiencia del desahucio.

Salvando todas las distancias, anoche me identifiqué mucho con Sebas.

Jara me sugirió que vayamos a pasar las Navidades a Nueva York. Nunca he estado allí pero estoy seguro de que me atrapará. Querré instalarme allí, pero la realidad del visado y la falta de dinero me harán volver a esta pocilga llamada Madrid. He pasado por eso muchas veces. Estar fascinado por un sitio y tener que irme. No quiero ser turista nunca más. Luego me cuesta meses de bilis y maldiciones hacerme a la idea de que he regresado. Prefiero seguir aquí hasta que tenga mi plan de evasión. Iré a Nueva York, Montevideo o Burkina Faso sólo cuando sepa que soy libre de quedarme.


noviembre 07, 2009

EXPIACIÓN


Son las tres de la mañana. Duermo y suena el telefonillo.

-¿Puedo subir?

Charlie aparece ante mi puerta agitado y con la camisa rota. Tiene sangre seca en la nariz y se masajea los nudillos del puño derecho.

-Hola

Entra rápidamente, se pone a dar vueltas alrededor del cuarto y anuncia:

-He sacudido a mi viejo.

Su padre ha oscilado toda su vida entre el enfado y la cólera ¿Se casó demasiado joven?¿fracasó laboralmente?¿folló demasiado poco? Ni idea, sólo sé que es un amargado y amarga a quien tiene alrededor.

Charlie se fue de casa en cuanto pudo y hasta ahora sólo volvía una vez al mes, de visita protocolaria.

Según parece el padre empezó de nuevo con la retahíla de que vaya pintas, qué fracaso de hijo eres, yo a tu edad ya era directivo... Y Charlie le escupió a mitad del discurso. La respuesta fue un puñetazo paterno, como en los viejos tiempos.

Pero ahora sí hubo reacción y Charlie se abalanzó sobre él. No recuerda muy bien lo que pasó, pero cuenta que dejó a su padre en el suelo, retorciéndose de dolor.

Dice Charlie que lleva un par de horas andando por las calles y que lo que más le sorprende es que se siente bien, “como si se hubiera hecho justicia”.

Estoy de acuerdo.

Nuestros progenitores se hacen ancianos y nosotros vamos al gimnasio. Es toda una tentación devolverlas todas juntas. Ellos no tuvieron escrúpulos cuando éramos niños, así que no veo por qué habríamos de tenerlo nosotros.

Mañana, por cierto, me toca comida en La Ventilla.

DE CUANDO SE PENSABA



Nicos Poulantzas nació en Grecia en 1936 y se lanzó por una ventana de París en 1979. Discípulo de Louis Althusser, escribió media docena de libros -todos ellos erradicados de las librerías en la actualidad- en las que revitaliza el discurso marxista más volcado a la acción. A él se le debe la teorización de la lucha armada que inspiró a los grupos terroristas europeos de la segunda mitad del siglo XX: la llamada "lógica de las revoluciones", acción-reacción-acción, el estado democrático no es más que la cara amable de la tiranía, mediante ataques selectivos podemos quitarle la máscara, y entonces la resistencia de las masas aumentará y la revolución será inevitable.


Fue muy crítico con los marxistas de salón y la identificación que hacían del Capital y el Estado. Sostenía que no necesariamente eran lo mismo, y que lejos de ser “cosas” definidas e intercambiables, eran entidades mutables, enfrentadas a veces entre sí y con contradicciones internas. También trató de actualizar los conceptos de clase social, burguesía y hegemonía cultural para adaptarlos a la economía keynesiana.


Acabo de leer La crisis de las dictaduras. Portugal, Grecia, España. Explica el cambio simultáneo que dieron las dictaduras primas-hermanas de estos países a las libertades.


En lo que a nosotros concierne, el libro no tiene desperdicio. Fue escrito en 1974, cuando los dictadores de Portugal y Grecia ya habían caído, e incluye a España porque en todo momento da por hecho que el franquismo se acaba y la democracia está de camino.


Es un libro muy desmitificador de la particularidad española y de la Santa Transición; que aquí nos venden como una excepcionalidad en la que caminamos al borde del abismo, pero que nos salvamos gracias de la genialidad política de unos cuantos iluminados. Poulantzas la enmarca dentro de un contexto internacional y económico que la hacían segura y determinada, sin lirismos. No es baladí que pasara en tres países con tantas características comunes y en tan poco tiempo. No hay nada que agradecer a nadie, todo tenía que ver con la coyuntura.


Hay que lamentar que estos análisis históricos y políticos, materialistas, que explican la realidad desde la infraestructura económica, no se trabajen más. Yo es una Historia que sí me creo, la de los recursos, la de los flujos de capitales que configuran países, no la de libertadores y estrategas.


Una Historia que no busca legitimizar al Poder.


noviembre 05, 2009

JUEVES

Por fin llega el frío, que favorece la actividad intelectual: la gente se esconde en casa y podemos llevar chaquetas en las que caben libros grandes.

Me cuentan que Mario, un borrachín border line famoso en La Ventilla, está pendiente de juicio por haberle enseñando la minga a dos señoras que iban de compras. Le acusan de exhibicionismo, lo que me desconcierta, ya que cualquiera que pasee por esta ciudad diría que exhibirse es el pasatiempo favorito de sus habitantes.

Leo Contra los poetas de Gombrowicz y me siento menos solo. No soy el único que detesta el género y sufre en silencio las jam sessions donde autores de tercera se leen los unos a los otros odas vacías.

noviembre 01, 2009

EXCEPCIÓN


Tras publicar mi entrada biliar de ayer, me encuentro con esta escena de Smoking room que justifica suavizar las críticas al cine español.

No he visto la película completa, pero este fragmento retrata magníficamente cómo es la vida de un asalariado moderno, que por mucha corbata que lleve sigue explotado por empresas, hipotecas e impuestos. Y encima tiene que hacer frente a esposas histéricas e hijos ingratos.

Que sin embargo haya paz social es algo inexplicable.

octubre 31, 2009

¡VIVA EL CINE ESPAÑOL!



Cuentan las crónicas que Luna Caliente, la última película de Vicente Aranda, ha sido saludada con abucheos por el público de la Seminci de Valladolid. La obra, dicen, contiene “sexo extremo” y “trasfondo social”. O sea, otra típica película española de tetas y maniqueísmos políticos que no interesa a nadie. Esta vez viene con el agravante de que es la enésima flatulencia fílmica de este señor, perseverante en encadenar regularmente fracasos de público y crítica. Una onerosa afición que por otro lado es muy libre de tener, siempre que la pague de su bolsillo, no con el dinero que el Estado quita a asalariados y autónomos todos los meses.

Aranda nos vomitó el año pasado Canciones de amor en el Lolita´s club, sobre prostíbulos y con Eduardo Noriega en un doble papel de discapacitado mental y de policía, si bien no era fácil saber cuándo era quién. En el 2005 perpetró la épica misógina y zafia de Tirante el blanco. Ambas aguantaron dos semanas en cartel. Un año antes de eso tuvo a bien dilapidar fondos públicos con Carmen y en el 2001 rodar la basura más machista que jamás se ha visto con Juana la Loca, que misteriosamente sí funcionó en taquilla y, más misteriosamente aun, no ocasionó quejas feministas.

La lista se remonta hasta el 1966 con 21 películas. Si se hacen las cuentas sumarán millones de euros de dinero público que se podría haber aprovechado en reflotar zonas marginales, en becas o en hospitales. A él, sin embargo, tan progre, esto no parece suponerle problemas de conciencia.

Al segundo fiasco en Estados Unidos su carrera estaría acabada. Aquí no importa, tras un fracaso siempre viene otro mayor, porque el cine español somos todos y lo importante es cantar las glorias del régimen.

La defensa ciudadana frente a estas tropelías no es fácil. Hemos optado por la resistencia pasiva: la inmensa mayoría no vamos jamás a ver cine español. Claro que da igual, porque si no va nadie eso se cubre con más subvenciones.

Hay que pensar en otros caminos. Yo, de momento, seguiré insultando a esta gentuza cuando me los encuentre por la calle.

octubre 27, 2009

CRISIS Y GALLETAS



El Charlie pernocta, desayuna y medita en un sótano de 25 metros cuadrados en Embajadores. Es toda la hipoteca que puede permitirse.

A veces duermo allí.

Anoche por ejemplo.

Llegamos beodos.

Yo me desvestí como pude y me tiré en el sofá.

Por la mañana, al abrir los ojos, todo era oscuridad.

El interruptor no funcionaba, mí móvil no tenía batería y nunca llevo mechero.

Durante unos minutos me sentí de vuelta a la Edad de las Tinieblas.

Me acordé del tragaluz de la cocina, única ventana en toda la casa.

Buscando a cuatro patas encontré mi ropa. Me la puse como pude y seguí hasta la cocina sin incorporarme. Me topé con una mole informe que respiraba. Barriga, granos y una calvicie inmisericorde: era Charlie.

Lo zarandeé.

-¡Oye, qué no hay luz!

Pareció despertar.

-¡Ah…bueno! Voy a la cocina.

A ciegas esquivó las trampas mortales que abundan en su suelo y abrió la puerta de la cocina.

Entró la luz.

-Verás-me dijo mientras comía unas galletas-llevo sin pagar la factura un par de meses. Supongo que me la han cortado ¿vamos a desayunar a tu casa?

octubre 25, 2009

IMPOSIBILIDAD

-Eres salvaje y estás medio loco.

Fueron las últimas palabras de Jara en la madrugada de ayer. Una réplica hostil por mi parte la hubiera arrastrado al llanto. Guardé silencio y se marchó sola, calle Velarde abajo, sin girarse.

Quizá soy un rumano a medio civilizar.

Bebíamos y charlábamos juntos en el Prada. Yo disertaba sobre los paralelismo entre la séptima sinfonía de Shostakovic y el último disco de Godspeed You Black Emperator.

Aparecieron, por casualidad, dos amigas suyas, una emo de pelo morado y una hippy chic rubia muy guapa.

Se pusieron a hablar de lo supermal que estaba la emo porque su novio no quería vivir con ella, tía, porque acaba de salir de una relación muy seria de cinco años, tía, y ahora él quería estar un poco a su aire, tía, pero ella quería que se comprometiera y lo pasaba muy mal, tía, fíjate que hasta estaba viendo a un psicólogo y la hippy ¡qué fuerte! tía, pues ¿qué vas a hacer?…

Así media hora.

No abrí la boca.

Jara empezó a intranquilizarse ante mi expresivo mutismo.

Jara me quiere. No lo dudo. La creo cuando dice que yo he sido siempre la persona con quien más le gusta estar.

Pero para ella siempre estará “mi rareza” que me incapacita para ser un novio normal. “Mi rareza” es nuestro no future together. “Mi rareza” es a ratos muy interesante y es mi principal atractivo, pero también es incontrolable, aparece inesperadamente ante algún vendedor por la calle o cenando en casa de amigos.

Yo tendría que saber “ir de raro” como todo el mundo y no “ser raro”.

Quizás para no defraudarla dejé que “mi rareza” apareciera.

Con una sonrisa y la mayor de las educaciones dije que no me interesaba lo más mínimo su conversación y que me iba a casa.

Las amigas dijeron que era un borde impresentable y se fueron a un after.

Jara me miró descompuesta.



octubre 23, 2009

RECORDATORIO: NO TOCAR LOS MITOS



Han pasado diez años de aquellas sesiones antológicas de mete-saca con Jara. Hace poco que nos hemos reencontrado y de vez en cuando nos damos un homenaje. La impresión es la misma que ante la reciente vuelta de los Sex Pistols al batallar punk: hay algo de farsa, algo de caduco. Simplemente ya no es lo mismo. Ahora que no la quiero (que ya no quiero) la veo sin pedestal, caprichosa y simple, banalidad madrileña bien envasada. No soporto sus arrebatos histéricos. Para hablar con ella hay que ser un poco artificiero, nunca sabes cuando va a explotar. Me pregunta:

-¿qué te apetece hacer?¿que nos quedemos en casa o salgamos?
(10,9,8,7,6... Mierda...¡elige!¿cortar el cable azul o el rojo?¡Rápido!)
-Salir
(Cable rojo)
-¿¡¡Cómo!!?¿No quieres que nos quedemos solos en casa?
(Error. BOOM. Fundido en negro)

Estar con ella es tener un día de calma y dos de discusión. Es agotador.
Definitivamente las relaciones funcionan mejor en la memoria, quedan muy bien en las fotos, tan bonitas y estáticas, pero para el día a día hace falta demasiada paciencia.


octubre 22, 2009

PRELUDIO



Ayer hubo un partido de fútbol en Madrid. El metro y los autobuses circulaban al límite de su capacidad. Jugaba un equipo local contra otro italiano. La zona del estadio estaba llena de aficionados.


Por supuesto, había carteristas a la caza en cada esquina.


En plena calle Orense, antes del partido, entre la muchedumbre, escuché a dos roma enormes darse instrucciones en dialecto para desvalijar a una chica rubia que parecía sola.


Uno se acercó por delante a preguntarle algo con un mapa en la mano. El otro se aproximó por detrás.


En cuanto vi cómo el de atrás metía la mano en el bolso grité avisando. Ella se dio cuenta, llamó a sus amigos, y de entre la multitud surgieron una docena de ultras que descargaron puñetazos y patadas sobre los gitanos.


El espectáculo fue bastante desagradable, con los tipos en el suelo siendo machacados.


La mayor parte de los viandantes prefirieron no mirar, y los que lo hacían jaleaban a los ultras "Por fin, alguien tenía que hacer algo con esos chorizos" se oyó.


Yo hacía fotos.


La paliza terminó cuando los ultras se cansaron y se fueron.


Llegó la policía, recogió a los apaleados y a los mirones nos obligaron a circular. Pronto restablecieron la apariencia de normalidad.


octubre 20, 2009

AMOR DE MADRE



Mi madre se hizo pediatra obligada por el Partido. No creo que nunca tuviera ganas de estudiar y mucho menos de trabajar. De hecho, cuando vinimos a España y le dijeron que convalidar el título iba a ser difícil, ni intentó los trámites. Se excusó diciendo que no podía ser médico aquí, y que por mi hermana y por mí se quedaba de ama de casa. Con este supuesto altruismo delegó toda la responsabilidad económica en nuestro padre, que estaba en la misma situación, pero que no le quedó otra que hacerse taxista.

Nuestra madre se convirtió entonces en la perfecta madre española: sin inquietudes intelectuales, ni aficiones, ni nada parecido a una vida propia. Perpetuamente volcada en su prole hasta ahogarla, demandaba un amor ilimitado. Por supuesto su gran drama llegó cuando sus hijos dijeron que se iban de casa. Hizo todo los posible para evitarlo, pero no lo consiguió. Desde entonces, para mi hermana y para mí, las obligadas visitas mensuales a La Ventilla son una sucesión de reproches, incriminaciones y mucha, mucha tragedia.

Precisamente ayer volvíamos en autobús de nuestra sesión de drama familiar cuando escuchamos -lo prometo-, a una señora decir esto:

"Claro, es que no veo el sentido de tener a mi sobrino en casa, porque si fuera mi hijo podría pagarla con él cuando tengo un mal día, pero es que a este otro niño tengo que respetarlo"

En fin.

octubre 16, 2009

CARTOGRAFÍA DE UN CUL DE SAC



I don't know you
But I want you
All the more for that
Words fall through me
And always fool me
And I can't react

(...)

No te conozco pero te deseo, las palabras salen de mí…¡cuánta banalidad y lugares comunes caben en tan poco texto! Once fue el éxito sorpresa del año pasado en la salas españolas. Ahora, por fin y con retraso, la veo en DVD y me pregunto ¿estamos locos o qué?

La película va de un hombre-nena llorón que se arrastra por Dublín cantando sus penas, -que por supuesto son de amores-, y conoce a una ciudadana checa que pasaba por allí y que resulta ser cantante también. A partir de ahí hay muchas canciones, paseos de postal y caras de tristeza bien ensayadas. Ningún diálogo es reseñable, ninguna escena memorable y carece de lectura o interpretación que hacer, es tan simplona como aparenta. O sea, toda una obra maestra en el mundo postindustrial.

La capital de Irlanda es lo más parecido a un lugar santo para literatos. Hace un tiempo también fue el epicentro de la rebelión antibritánica y hace dos días de la mayor revolución económica de Europa occidental. En pocos metros muestra unos contrastes sociales apabullantes y un nivel de alcoholismo superlativos. No puede dejar indiferente a nadie que sepa mirar.

Sin embargo nada de eso parece importar a unos personajes enamorados de su propio ombligo y que creen que sus problemas sentimentales son el centro del universo. Es reconfortante ver que el mal no es solo madrileño, es síntoma de una civilización y unas referencias culturales agotadas, donde ya sólo queda una generación egomaníaca que parece necesitar de un golpe para madurar y darse cuenta que hay un mundo más allá de su narcisismo.



CULPABILIDADES



Mi abuelo Mircea, al que debo mi nombre, hizo cierta fortuna vendiendo betún a las divisiones de Antonescu que marchaban al frente del Este. Tras la batalla de Stalingrando, cuando los rumanos vieron que habían apostado a caballo perdedor, traspasó prudentemente el negocio a su hermano, que fue ejecutado en su lugar cuando en el 44 el Ejército Rojo atravesó la frontera y entró en Bucarest.

Mi abuelo recuperó su empresa, esta vez para venderle betún a los soviéticos.

Aunque no me consta que pegara un solo tiro ni hiciera nada contra la dictadura, siempre tuvo a gala haber sido militante antifascista y comunista ejemplar.

Muerto hace ya muchos años, su figura me sigue resultando espeluznante. Recuerdo siendo niño que me contaba como una gran gesta los linchamientos de alemanes residentes en Rumanía.

El viejo Mircea, como muchos otros vendidos y cobardes, para ganarse el perdón de los nuevos amos del país, cargó contra la minoría alemana, compuesta mayoritariamente por ancianos, mujeres y niños, ya que los hombres estaban en la Wehrmacht. Relataba entre risas cómo subían a muchachos a los campanarios y los tiraban y veían sus cuerpos reventar (“eso te haré si no tomas la sopa”); cómo las rubias y elegantes teutonas descubrían entre llantos y golpes lo que era un hombre de verdad; cómo quemaban granjas con sus propietarios dentro…

Todas estas historias de odio y vileza han vuelto a mi memoria al enterarme de que el último premio Nobel ha sido para una compatriota rumano-alemana, Herta Müller, cuya obra desconozco. Sin embargo en la prensa han enfatizado que de alguna manera representa a las minorías alemanas de Europa Oriental.

Es justo una especie de reconocimiento a estos millones de ciudadanos que habitaban en torno al Volga, en plazas remotas del extinto Imperio Austro-Húngaro o en el Báltico. Y que tras las Segunda Guerra Mundial fueron masacradas y forzadas al exilio, y su martirio silenciado por la Historia (todavía hoy no han sido indemnizadas ni sus derechos restituidos).

El pueblo alemán es culpable de crímenes abyectos, no hay duda, como lo son los británicos, los rusos, los mongoles y los visigodos. Pero jamás se ha dado el caso de un pueblo que haya sido tan brutalmente castigado (todo el país quedó destruido), haya asumido esa culpa y haya pedido perdón tan sinceramente como los alemanes.

Quizá ya sería el momento de dejar de repetir los clichés antialemanes, buscar otros malos para las películas y darse cuenta de aquello que decía Hegel: Aquí abajo inocentes sólo son las piedras.

octubre 15, 2009

POR TIERRAS DE CASTILLA



Charlie tiene un noble patriotismo testicular que resiste mis razias verbales contra España.
Con razón me reprocha que hablo sin saber, que me he recorrido medio mundo pero no conozco mi propio país.

Me sugirió que aprovecháramos estos días festivos para viajar un poco y visitar algún pueblo pintoresco de esos que rezuman historia.
No pude preparar ninguna excusa a tiempo y el viernes por la tarde salimos en su coche hacia Castilla.
Pasamos la noche en Cuenca, cuyo centro histórico me pareció muy bonito, allí sobre el cerro y rodeado de barrancos; pero el resto, las ampliaciones modernas, me resultaron espantosas y militantemente feístas.
Por la mañana retomamos el camino. La Serranía es bonita, con paisajes bien conservados. Sin embargo la Ciudad Encantada tiene exceso de turistas.
Sigüenza, donde nos quedamos a dormir, tiene estilo, cierta autenticidad. Es un poco lo que podrían ser los pueblos y ciudades españolas si no hubiera tanta especulación.
Llegamos a Segovia. El Acueducto. Lo siento pero no me lo creo. Que se haya conservado así dos mil años sin cemento me suena a invento de departamento de marketing. Al medio día quisimos comer cochinillo, pero vimos los precios.
Un poco ya cansados de coche nos volvimos a Madrid.

Todo bien, sin queja, lugareños simpáticos y buenas carreteras. Vimos Castillos, campos que aún tienen heridas de la guerra y diversas maneras de hacer los dulces de leche. Sin embargo, para decepción de Charlie -y mía- este país sigue sin hechizarme.

octubre 11, 2009

IMPOSTURAS INTELECTUALES


Mientras la autoridad inspira un temor respetuoso, la confusión y lo absurdo potencian las tendencias conservadoras de la sociedad. En primer lugar, porque el pensamiento claro y lógico comporta un incremento de los conocimientos (la evolución de las ciencias naturales constituye el mejor ejemplo) y, tarde o temprano, el avance del saber acaba minando el orden tradicional. La confusión de ideas, en cambio, no lleva a ninguna parte y se puede mantener indefinidamente sin causar el menor impacto en el mundo.
Stanislav Andreski

La filosofía francesa actual es una sarta de bobadas.
Jon Henley

Que el lenguaje es mera convención ya lo sabían los primeros budistas y es una evidencia que no se le escapa ni a un hincha deportivo. Por supuesto que un lápiz se llama “lápiz” por consenso, y ese consenso al ser subjetivo es sospechoso. Pero decir que el lenguaje carece de legitimidad por ello es una insensatez que se le ocurrió a Nietzche y han cacareado hasta hartar nuestros posmodernos (que paradójicamente dejan estas elucubraciones por escrito).

Hoy en día cualquier argumentación queda invalidada por estos apasionados de la decostrucción, que niegan la mayor, niegan que podamos si quiera enunciar una frase sin eructar dos mil años de prejuicios euro-falocéntricos. De lo que no se puede hablar es mejor callarse. O sea, que baja la cabeza y asiente, porque no tienes derecho a réplica.

La posmodernidad es la Reacción de siempre, pero mejor elaborada, más sutil y seductora. Ha destruido la base de cualquier edificio ideológico liberador. No hay paso adelante. El hombre es un invento, la Razón una manía burguesa y la Ilustración el origen de todo el horror.

Sin embargo hay que enterrar el vergel posmoderno si queremos volver a andar.

Recordemos que sus más entusiastas cultivadores son nuestros amigos los pensantes franceses. Con sus pedanterías, sus complejidades y sus banalidades. Deleuze, Derrida, Lacan, Fayerabend y demás Santa Familia siguieron los postulados de Bergson. Y tal vez conscientes de su debilidad, decidieron oscurecerlos, para ver si así no veíamos sus fallas. Nos dieron textos crípticos, científicamente insostenibles y políticamente deleznables. Pero funcionó. Académicos de todo el mundo se deslumbraron ante ellos y los impostaron como Zeitgesit.

Como pequeña toma de contacto con toda esta nueva escolástica es muy recomendable Imposturas intelectuales de los físicos Alan Sokal y Jean Bricmont. Desmenuzan textos desde un punto de vista de científico, demostrando las incoherencias y errores de las supuestas bases científicas que la filosofía francesa se jacta de tener. Produce sonrojo ver a Lacan confundiendo términos matemáticos simples o a Deleuze exponiendo teorías físicas insostenibles.

Seguramente nadie habrá prestado atención en las facultades de filosofía a este libro. Allí seguirán subvencionado a lectores (in)útiles de Derrida o expertos en la velocidad de Virilo. Y mientras, la auténtica Filosofía, la que tiene que ver la con la verdad, seguirá haciéndose en la calle, en la prensa, en Internet, entre activistas y lejos de las universidades.

octubre 01, 2009

DECOSTRUYENDO RESISTENCIAS



Neo: Yeah. That sounds like a really good deal. But I got a better one. How about... I give you the finger... and you give me my phone call?
Agent Smith: Mr. Anderson... you disappoint me.
Neo: You can't scare me with this Gestapo crap. I know my rights. I want my phone call.
Agent Smith: Tell me, Mr. Anderson... what good is a phone call... if you're unable to speak?

septiembre 27, 2009

EN TIERRA DE MAXIMÓN III

De camino a Jocotán, por aquello de variar un poco, me metí en un hotel de lujo con parque acuático (una de esas horteradas que allí sí me puedo permitir). 60$ la noche, o sea una tercera parte del sueldo medio nacional. Allí conocí a unas modernas zaragozanas, que en seguida me echaron el ojo y vinieron a hablar conmigo. Necesitaban un varón para tontear y airearse después de un viaje demasiado largo juntas. Creo que no les caí bien, pero no tenían nada mejor dónde elegir: los guatemaltecos estaban demasiado ocupados buscando sustento para sus familias.

A mis nuevas acompañantes intenté explicarles que me sentía culpable por estar allí, bebiendo margaritas en una hamaca, separado por una verja y guardianes armados de toda la miseria que había en el país. No pareció ni que me escucharan. Tampoco entendían mi sentido del humor. Por ejemplo, por la noche se bañaron encueradas y me dijeron que las acompañara.

-No puedo. Tengo por costumbre empalmarme cuando veo a una mujer desnuda, soy así de retrógrado.

Me miraron como si fuera imbécil. Por la mañana se habían ido sin despedirse.