Me temo que esta segunda navegación bogotana no me está entusiasmando tanto ¿se agotó la novedad?¿me vence la atmósfera citadina de monóxido y violencia?
Vivir en una sociedad donde nada mejora, reinan los desalmados y la predisposición a hacer daño físico a los semejantes, requiere de una ataraxia a la que no he conseguido llegar.
En otras ciudades para tener problemas hay buscarlos. En Bogotá los problemas caen sobre tu cabeza por muy rápido que corras.
Si la India PM y yo queremos estar juntos y, es más, tener descendencia, creo que es nuestro deber que aprovechar mi pasaporte europeo -ahora que todavía significa algo tener uno- para huir, que es la única opción para los moradores del Sur.
Pero ¿a dónde?
Es demoledor pero solo los países anglosajones y alguno en el norte de Europa presentan un horizonte donde es posible el despliegue individual. Hay que limitarse a esos cubiles geográficos.
Hora de elaborar un nuevo Plan de Fuga, esta vez para dos.

6 comentarios:
Bueno, como dijo Lavoe: todo tiene su final♪♪♪ Lo único que te puedo decir es: ¡Mucha suerte con ese plan! Pd: Sabés, viejo, no es mi problema pero podría apostar que bajo el cielo nórdico sentirás algo de saudade por esa violencia. Termina adhiriéndose. No sé, quizás divago.
Querido Mircea:
Que sea usted muy feliz, y yo que lo lea.
Un abrazo
:(
Si te vas, leeré tus historias desde otras latitudes
huir a un cubil para no entrar en la feria no dar y ni recibir garrotazos parece nuestra unica salida, pero aun asi el mal sabor de boca esta garantizado, es como saltar del barco lleno de ratas y esperar que no se cuele ninguna en el bote, y que no te pongan en cuarentena en las cloacas
un plan de fuga para dos es lo mejor que puede imaginar el animal humano para sentir el calor del apego y el roce de unos dedos en el cogote
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