febrero 26, 2012


Me temo que esta segunda navegación bogotana no me está entusiasmando tanto ¿se agotó la novedad?¿me vence la atmósfera citadina de monóxido y violencia?
Vivir en una sociedad donde nada mejora, reinan los desalmados y la predisposición a hacer daño físico a los semejantes, requiere de una ataraxia a la que no he conseguido llegar.
En otras ciudades para tener problemas hay buscarlos. En Bogotá los problemas caen sobre tu cabeza por muy rápido que corras.
Si la India PM y yo queremos estar juntos y, es más, tener descendencia, creo que es nuestro deber que aprovechar mi pasaporte europeo -ahora que todavía significa algo tener uno- para huir, que es la única opción para los moradores del Sur.
Pero ¿a dónde?
Es demoledor pero solo los países anglosajones y alguno en el norte de Europa presentan un horizonte donde es posible el despliegue individual. Hay que limitarse a esos cubiles geográficos.

Hora de elaborar un nuevo Plan de Fuga, esta vez para dos.

6 comentarios:

Sico Pérez dijo...

Bueno, como dijo Lavoe: todo tiene su final♪♪♪ Lo único que te puedo decir es: ¡Mucha suerte con ese plan! Pd: Sabés, viejo, no es mi problema pero podría apostar que bajo el cielo nórdico sentirás algo de saudade por esa violencia. Termina adhiriéndose. No sé, quizás divago.

L.C. dijo...

Querido Mircea:
Que sea usted muy feliz, y yo que lo lea.
Un abrazo

JACQUEL (antes wrutuu88uu) dijo...

:(

laurabogotana dijo...

Si te vas, leeré tus historias desde otras latitudes

Anónimo dijo...

huir a un cubil para no entrar en la feria no dar y ni recibir garrotazos parece nuestra unica salida, pero aun asi el mal sabor de boca esta garantizado, es como saltar del barco lleno de ratas y esperar que no se cuele ninguna en el bote, y que no te pongan en cuarentena en las cloacas

Anónimo dijo...

un plan de fuga para dos es lo mejor que puede imaginar el animal humano para sentir el calor del apego y el roce de unos dedos en el cogote